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Visita formativa al Monasterio de Llutxent.

Alumnos de Albañilería, Turismo y Forestales

El jueves 28 de mayo las tres especialidades del taller hicimos una visita al Monasterio Corpus Christi de Llutxent donde se llevaba a cabo también el Taller de Empleo Monestir de Llutxent II. En este taller tenían cuatro especialidades: Actividades auxiliares en conservación y limpieza de montes, Revestimiento con piezas rígidas por adherencia en construcción, Pintura decorativa en construcción y Restauración de madera.

Al no tener especialidad similar a la nuestra, las alumnas de turismo tuvimos el privilegio de ser obsequiadas con una visita guiada por el edificio y sus alrededores de la mano del director del taller, Javier Gironés. Con él recorrimos todo aquello que ya había sido restaurado por otros talleres y también zonas de futuras actuaciones que todavía se encuentran en estado de semi-ruina. Con la visita, todos nos sentimos trasladados al S.XIV, puesto que existían aposentos que no habían sufrido muchas transformaciones y todavía conservaban detalles y elementos arquitectónicos de aquellos tiempos.



Según datos del director del taller, tal como nos explicó sobre una presentación en Power Point que él mismo había realizado, el monasterio lleva más de una década en rehabilitación a través de  talleres y escuelas taller. Este trabajo de restauración es muy minucioso puesto que tienen que respetar muchos restos arqueológicos del monasterio e intentar que la reconstrucción nueva siga una línea dentro de sus orígenes.

El convento se articula en tres espacios diferenciados: el claustro, la iglesia y un patio de servicio alrededor del cual giran los elementos auxiliares: Bodegas, silos, almacenes, despensas, hornos, etc. El acceso al Monasterio se hace a través del claustro que sí que está restaurado. En su parte central se conservan las losas de piedra originales y sus corredores perimetrales han sido pintados por los alumnos de la especialidad de pintura con un color terracota después de un estudio previo de las policromías originales, color que además resalta enormemente la arquitectura del claustro. Es de este modo como se ha llevado a cabo la mayor parte del proceso de restauración; a través de investigaciones exhaustivas sobre propietarios del monasterio, los usos que tuvo, los cambios arquitectónicos... Aspectos ante los cuales las alumnas de Turismo mostramos gran interés, puesto que conocemos muy bien el trabajo de investigación y documentación que comporta poner en marcha cualquier actuación sobre el patrimonio.

La especialidad de Forestales del taller de ocupación de Llutxent ha rehecho muros de mampostería con técnicas tradicionales, tal como siempre se ha hecho. La línea principal de actuación al Monasterio es reconstruir desde la tradición, desde la artesanía, puesto que hoy en día la mayoría de oficios artesanos han sido sustituidos por trabajos mecánicos. Tal es el ejemplo de los alumnos de la especialidad de madera, que en la medida de las posibilidades, han restaurado muchas de las puertas y ventanas existentes tal como se hacía antes. Por otro lado, los alumnos de la especialidad de revestimientos han realizado los revestimientos de la futura cocina y baños con piezas cerámicas, también la colocación del pavimento i solado en la zona prevista como cafetería. Además, visitamos también, una pequeña iglesia que está junto al Monasterio. La construcción es del siglo XIII y el estilo es Gótico-Barroco. Reformada en el siglo XVIII está cubierta por un techo de bóveda estrellada de gran valor arquitectónico.


La idea es que quizás, el Monasterio pueda convertirse en un futuro en un hotel, una escuela de Oficios y un lugar donde celebrar concursos gastronómicos. Hay que recordar que este edificio está declarado BIC (Bien de Interés Cultural), lo cual obliga a un mantenimiento y para poder sostener gastos y mantener el edificio se ha pensado en el hotel. Además, los alrededores le otorgan una calidad inmaterial única, puesto que además de la naturaleza típica mediterránea, el Monasterio ha sido escenario histórico y testigo del Miracle de los Corporals. Además, muy cerca de allí se encuentra el Castillo de Xio, donde Al-Azraq y Jaume I se enfrentaron en una batalla importante por los dominios del territorio.

Ya de nuevo al autobús, y con el buen sabor de boca por el trabajo de información y las atenciones recibidas tanto por los docentes cómo por los alumnos del Taller de Llutxent, observamos el antiguo camino de piedra que antes llevaba al Monasterio, del cual recientemente se ha descubierto una parte que había sido cubierta de asfalto en años anteriores y que no puede ser circulada por vehículos. A sus flancos se han plantado cipreses y plantas aromáticas autóctonas como antiguamente estaba según los archivos.

El Monasterio de Llutxent es como un presente de nuestro patrimonio inmaterial, como un ejemplo a mostrar y transmitir de nuestro deber de mantener y conservar. Desde el Taller de Empleo Centelles Oliva queremos agradecer a todos los miembros del Taller de Empleo Monestir de Llutxent II su acogida y en especial a su equipo que nos hizo pasar un gran día.

Las Leyendas de la Ruta Raval Gerreria-Pinet

Alumnas de turismo

Recorriendo las calles los antiguos barrios del Forn de Fateres y de la Gerreria (hoy conocido como Raval Gerreria-Pinet) volvemos a los tiempos en que vivieron en estos calles los personajes de muchas de las leyendas recogidas por Doménec Morell Fullana, un hombre contagiosamente enamorado de este barrio y generoso difusor de sus conocimientos.

La mayoría de las leyendas son historias de musulmanes que vivieron en estos barrios hasta que fueron expulsados. Todavía se pueden encontrar calles que tienen el nombre de estos personajes: plaza Camacho, plaza de Ganguis, calle de Les Fateres... Otros nombres nos recuerdan dónde estaban los antiguos gremios de artesanos: Cantereria, Caldereria y Cistellers.


En la ruta que las alumnos de turismo del taller Centelles hemos planificado para estos calles recogemos algunas de estas leyendas, nombrando apuntes históricos sobre sus personajes. Hemos incluido, por tanto, a la Ruta de los Paneles, las siguientes:
  • El moro encantat del castell d’Oliva, leyenda del personaje de Gabriel Ciscar y el castillo de Santa Ana que se cuenta en el lugar donde se encontraba su casa, actualmente plaza Alonso.
  • El moro Camatxo, leyenda sobre un personaje mudéjar muy importante que vivió en Oliva que se cuenta en el lugar donde estaban los corrales que pertenecían a este personaje, en la plaza Camacho.
  • El forn de Fateres, leyenda sobre un personaje que tuvo un horno en la calle Fateres, lugar donde contamos esta leyenda.
  • La font de bon any, leyenda sobre una fuente que brota en la calle la Fuente en años lluviosos y que antiguamente se utilizaba para saber si sería un año abundante en cosechas y que contamos en la confluencia de la calle San Blas y La Ermita .
  • El tresor dels mudèjars, leyenda sobre los musulmanes que vivieron en el barrio de la Gerreria y que se cuenta en la calle Cantereria.
  • El musulmà Ganguis, leyenda sobre un musulmán que le llamaban Ganguis y que vivió en una casa de esta plaza.
Lo que las alumnas del módulo de turismo hacemos, es contar las leyendas en los lugares donde vivieron estos personajes. Es maravilloso volver a pisar estas calles tras conocer las historias de los distintos personajes y de haber escuchado sus leyendas.

Arquitectura del Castillo de Santa Ana de Oliva

Alumnos de Albañilería

En los estudios históricos de las últimas décadas del presente siglo, nos damos cuenta de que el Castillo de Santa Ana es, quizás, el gran desconocido de nuestra ciudad. El Castillo, forma parte de nuestra historia, y es un ejemplo de arquitectura militar del Renacimiento en la comarca de La Safor. La fecha aproximada de su construcción es el siglo XVI y se trata de una construcción de planta rectangular, de 43,50 x 34,70 metros de lado y reforzada por dos torres de planta circular.

Vista aérea del Castillo de Santa Ana
El Castillo se construye en la cima del promontorio calcáreo de la montaña de Santa Ana. Desde allí se aseguraba la vigilancia de las comunicaciones y permitía una perfecta visualización de mar. Además, proporcionaba un inestimable control del Raval y la Morería, que queda constreñido entre las murallas de la villa, a la sombra del Palacio de los Condes de Oliva y el mismo castillo.

Las piedras del mampostería son de rocas calcáreas locales y los marcos de los elementos defensivos se construyen con piedra arenisca local, proveniente de las canteras de las playas de Denia y Jávea. La fortificación presenta al oriente el acceso en rampa y dos elementos defensivos en las dos torres compuestos de troneras para piezas de artillería reducidas que servían para la capacidad ofensiva y defensiva de la fortificación. Estas torres están orientadas hacia dos puntos opuestos: una hacia el noreste, hacia el emplazamiento de la villa y del Raval medieval, y la otra hacia el sureste, flanqueando el camino de acceso y la entrada a la fortificación.

La reciente limpieza y desbroce de las instalaciones del Castillo, han sacado a la luz troneras que datan del siglo XVI y que se desconocían. Son unas aberturas que servían para disparar cañones.

El carácter de fortificación califica este monumento como bien de interés cultural y por tanto lo dota del máximo nivel de protección estricta. Es tarea de las administraciones públicas velar por mejorar el entorno y la situación de este patrimonio histórico de Oliva, tanto por la gente del pueblo como para los visitantes.

Más información:

El Palau Ocult de Oliva

Alumnas de Turismo

Quien no ha pasado por la Calle Palau y ha pensado, ¿por qué esta calle tiene este nombre? Aquí había un palacio? ¿Por qué ha desaparecido?

Este Palacio era la vivienda de la familia catalana de los Centelles, nombrados Condes de Oliva por Alfonso el Magnánimo en 1449. Gracias a la gran fortuna conseguida con la caña de azúcar construyeron este magnífico Palacio de planta cuadrada con torres circulares en las esquinas y rectangulares a los lienzos occidental y oriental, de estilo gótico y decoración renacentista.

1871 El edificio fue vendido a un constructor que le parcelar para construir casas abriendo una calle donde estaba el patio, la Calle del Palau, derribando una magnífica escalera. En 1917, el arquitecto danés Egil Fisher compró buena parte del Palau con la intención de desmontarlo y trasladarlo a Copenhague para hacer un museo de Arte Español. En 1920, fue declarado monumento histórico-artístico impidiendo a Fisher llevarse las piezas ya desmontadas. Pero esta calificación no impidió que fuese expoliado, abandonado, declarado en ruina y derribado 1950.

Vista aérea del Palau Ocult de Oliva
Aparentemente no hay rastro del Palacio salvo: La Torre Matrona (torre de la esquina suroeste del Palacio), la columna de mármol, partidor de luz de una ventana del Palacio ubicada en la casa número 7 de la Calle Virgen del Carmen (fuera del perímetro del Palacio). En el Museo Arqueológico de Oliva encontramos seis columnas del claustro y el guerrero con el escudo de los Centelles que se encontraba encima de una de las puertas del Palau, una copia del trozo de friso que se conserva en el Museo de Arte Español de Nueva York (The Hispanic Society of America) y los planos, dibujos y fotografías originales que realizó Egil Fisher, gracias a las cuales se ha podido reproducir una fiel maqueta, también en el Museo.

Plano situacional del Palau Ocult de Oliva
Cuando construyeron las casas dentro y alrededor del perímetro de Palau, se aprovecharon muros y las torres, quedando multitud de vestigios de nuestro pasado dentro de las casas de las calles Matrona, Las Torres y Duque de Osuna.

Podemos intentar encontrar estos vestigios por tierra y por aire con las vistas aéreas de la zona. Ojalá que algún día el Palacio pueda lucir en todo su esplendor.

Superposición del plano situacional a la vista aérea


Más información: Wikipedia

Visita guiada con la técnica de la Oficina de Turismo de Oliva

Alumnas de Turismo

El día 18 de febrero, las alumnas de la especialidad de Información Turística y Atención al Visitante hicimos una práctica conjuntamente con la técnica de la Oficina de Turismo. Todos los miércoles, si hay demanda, la Oficina de Turismo de Oliva ofrece una visita guiada por la Villa y el Raval. Dependiendo de los turistas, la guía habla en inglés, alemán, francés, italiano o español. El día en que hicimos esta práctica, nos acompañó un grupo de turistas belgas. Era un grupo que entendía perfectamente el español, pero prefirieron que durante el recorrido se les hablara en francés.

Saldremos a las 10 de la mañana desde la Oficina de Turismo y entramos en la Iglesia Convento del Rebollet. Rebollet es una imagen religiosa que debe su nombre a su lugar de procedencia, el poblado del Rebollet. Representa a la virgen dando el pecho al niño Jesús. Los historiadores llegaron a la conclusión de que la imagen de la virgen fue realizada a finales de siglo XII o principios del siglo XIII.



La primera parte del recorrido se centra en la Villa Condal, la parte cristiana del pueblo antiguo. Los turistas belgas se mostraron muy interesados ​​en todo momento con la historia de España. Pasamos por el antiguo Enginy, donde en el siglo XVI se trabajaba la caña de azúcar utilizando una rueda hidráulica. Más tarde, en la Plaza de la Bassa, donde paramos, nos explicaron que era el lugar donde se formaba antes la balsa que movía el molino situado junto a la Calle Molí, que en realidad era el que creaba la energía para el funcionamiento de esta industria tradicional Olivense en aquella época.

Seguimos el recorrido por la Calle Moreres (por donde corre subterránea la acequia Madre), que antiguamente estaba llena de cultivos moreras y se trabajaba con la crianza de gusanos de seda. Llegando a la Plaza Alonso, seguimos pasando por el Portalet de la Verge. Vimos la Torre de la Muralla que defendía el acceso a la Villa, fabricada en ladrillo y piedra, y que es la única que se conserva de la muralla que rodeaba Oliva en el siglo XVI.

La Plaza San Roc fue la última parada en la parte cristiana del pueblo. Esta iglesia fue en sus inicios una mezquita. Entre los siglos XVI-XIX se terminó de construir la iglesia sobre lo que fue la mezquita. Se conserva de la época barroca la Capilla del Santísimo Cristo (1725-1749), donde se venera la imagen del patrón de la villa. Cabe destacar los frescos de la cúpula, realizados por Antonio Cortina Farinós.

Los turistas belgas se mostraron fascinados con las huellas dejadas por los árabes en los cinco siglos de ocupación en tierras españolas. Entrando en la Calle Fossar ya estábamos en el Raval de Oliva. En esta calle podemos ver el cementerio cristiano junto a la iglesia. Desde el mirador del Tossalet de Doix hay unas vistas realmente espectaculares de nuestro pueblo y de mar. Los pozos y aljibes de la población del Raval servían para el abastecimiento de la gente en su vida cotidiana. El pozo de l'Alcina es representativo en este sentido. 

La Calle de La Hoz, por la que pasamos también, es el más emblemática del Raval. El suelo se mantiene igual que hace siglos en la época morisca y las casas están construidas sobre las rocas. Desde este punto del recorrido volvimos a bajar a la Villa, para conocer la Torre de la Comare, que pertenece al conjunto arquitectónico del antiguo Palacio Condal, hoy desaparecido, aunque nos podemos imaginar lo grandioso que era visitando Museo Arqueológico. Allí se expone, entre otros materiales, la maqueta del Palacio Condal en su momento de máximo esplendor, un edificio de mucha relevancia en el marco de la arquitectura valenciana de los siglos XV y XVI.

Los últimos atractivos turísticos que visitamos fueron la Iglesia de Santa María y la Plaza del Ayuntamiento de Oliva. La Iglesia de Santa María es un templo de grandes proporciones, con tres naves de estilo neoclásico, construida a lo largo del siglo XVIII. Está construida sobre un gran desnivel, lo que facilitó la apertura de una espaciosa cripta, que hoy en día sirve como sala de exposiciones.

La ruta nos pareció una visita fascinante por Oliva. Conocer estas calles de Oliva desde dos puntos de vista, tanto como guía y como turista, fue una experiencia realmente enriquecedora.

La Calle La Hoz de Oliva

Alumnas de Turismo

Los pueblos del mediterráneo se ha caracterizado por la llegada de sucesivos pobladores provenientes de otros países cercanos a este mar: fenicios, griegos, cartagineses, celtas, romanos, visigodos y musulmanes. En Oliva se han encontrado restos del mesolítico (como la necrópolis del Collado), restos de cerámica ibérica, un horno romano para la creación de ánforas, y por supuesto la influencia morisca.

Esta influencia se extendió desde el emirato independiente de Córdoba por todo levante y su huella ha quedado patente ya que estuvieron más de cinco siglos alojados en estos territorios. Con la reconquista, de la mano del Rey Jaime I el Conquistador, los musulmanes fueron empujados hacia las montañas fuera de los territorios ocupados por los cristianos y se fue creando lo que se dijo el Raval que se caracteriza por la forma de construir las sus casa y calles.

Las calles del Raval de Oliva son muy sinuosas y empinadas porque están sobre el monte y sin excavar para nivelar el terreno. Las casas se construían sobre las propias piedras dando así la estabilidad necesaria .. Sus calles dan, a veces, a plazuelas en torno a las cuales asomaban las puertas de entrada. Y este patrón se repite allí donde vivieron estos pueblos musulmanes.

Pero en nuestro municipio tenemos una calle a destacar: La Calle La Hoz. De su nombre sabemos que puede provenir de la forma en hoz que tiene y que da a dos vertientes. Es la calle más antigua de esta zona del pueblo que nos habla de la cultura morisca, de moriscos que trabajaban principalmente en la agricultura. Si la visitamos e intentamos hacer un ejercicio de imaginación, podemos sentir el bullicio de la gente que vivía allí: niños corriendo, mujeres apuntando a las puertas con largas vestiduras, mercaderes ofreciendo productos agrícolas, etc.

Es una experiencia única subir hasta la curva que comunica las dos vertientes y quedarse en ella, observando el paisaje, ese mismo paisaje que vigilaban sus habitantes hace más de tres siglos. No se puede dejar de visitar esta calle si se visita la ciudad de Oliva.

Observación práctica del trabajo de un guía turístico

Alumnas de Turismo

El pasado jueves 12 de febrero hicimos la primera práctica como alumnos de la especialidad de turismo del Taller de Empleo Centelles. Tres alumnos fuimos las que acompañamos Paco Llech, junto con un grupo de escolares para visitar el Museo Casa Mayans, la Torre de la calle Comare, el Museo Etnológico y el Museo del Horno Romano.

La idea de esta práctica era la observación del trabajo de un guía turístico con el grupo, también como desplazarse con naturalidad, hacer las explicaciones pertinentes captando la atención, donde ponerse en caso de parar en el transcurso de el itinerario, como modular la voz, etc. Observaremos que los niños permanecían atentos y parecían divertirse.

Alumnas de turismo en el Museo del Horno Romano con Paco Lleches


Fue una actividad muy enriquecedora, tanto por la vertiente profesional como para la personal. El trato con Paco, bedel del Museo Casa Mayans, fue cercano y agradable y el contacto con el patrimonio histórico nos supuso obtener más conocimiento y aprecio por nuestro pueblo. Descubrimos que nuestra historia es digna de ser transmitida, de la mejor manera posible, y con estima y entusiasmo.

Nuestro trabajo como alumnos de la especialidad de turismo del taller, es realizar una tarea inmensa con mucha investigación de puertas adentro y un montón de información de cara al público, a la gente del pueblo, los turistas, que merecen la mejor atención e información que de nuestra mano los podamos hacer llegar.

Más información en la web del Ayuntamiento de Oliva.

Visita a la Casa Museo Gregrorio Mayans.

El dia 13 de febrero las alumnas de turismo visitamos la casa Mayans, casa natalicia del erudito Gregorio Mayans y Siscar, nacido en Oliva el 9 de mayo de 1699. 

Gregorio Mayans y Siscar fue jurista, historiador, lingüista y polígrafo español, siendo el mayor representante, junto a Benito Feijoo, de la primera Ilustración Española.

La casa museo, situada en el número 10 de la Calle Major de Oliva, sirvió de domicilio a la familia de don Gregorio Mayans y Siscar durante los 28 años de residencia en Oliva (1739-1767). Actualmente, en Casa Mayans está el conserje Paco Lleches, que cuenta a los visitantes todo lo que sabe sobre la vida del erudito olivense. Fue rehabilitada en 1988 como Casa de Cultura y desde 1999 es la sede en Oliva del Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad.

Alumnas de la especialidad de turismo en la Casa Museo Gregorio Mayans


La arquitectura original de la casa se conserva en muy buen estado, lo que cambia es la distribución (destinación) de los espacios. Es una vivienda típica de las familias acomodadas de Oliva del siglo XVIII: casa de tres plantas. 

En la planta baja de la Casa se conserva un patio grande donde la familia pasaba agradables momentos. Allí tuvimos la oportunidad de ver un audiovisual sobre la vida de Gregorio Mayans, proyectado en una sala de la misma planta.

Subiendo a la segunda planta, llamada planta noble, se pueden observar multitud de objetos de los cuales se hacía uso en los años de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Para ello se han recreado las condiciones materiales de la vida de la familia Mayans, a partir de objetos históricos originales e imitaciones: la cocina, el comedor, la biblioteca (que en su día guardaba más de 5000 libros), los dormitorio. Las piezas de mobiliario que destacan son las camas, la alcoba, el baúl y muchos elementos decorativos propios de la época. Y por último, visitamos la tercera planta que era el desván de la casa.

La visita se nos hizo muy corta, dado el estilo agradable y ameno de narrar que tiene Paco LLeches. Pasando por Oliva, entrar a admirar la Casa Mayans es más que recomendable. Es un paseo por épocas pasadas de nuestro pueblo, llenas de historia.